miércoles, 22 de febrero de 2012

Una voz... muchas voces.

Dirá lo que quiera decir el Mariano, pero el sentir popular mayoritario no comparte las medidas (más de lo mismo sin corregir el verdadero defecto o problema) de austeridad que él y su gobierno nos impone. Los más de 10'5 millones de votos que su propuesta política recibió en las pasadas elecciones nacionales de noviembre de 2011, no avalan ni presuponen la arrogancia de decidir por todos mediante imperativo legal. Que estas palabras causarán el efecto encasillador que cada cual quiera o desee... por descontado.
Para quien suscribe estas líneas TOD@S L@S POLÍTIC@S, y los que juegan a serlo emulando cercanos adiestradores, SON IGUALES, independientemente de la ideología en la que pretendan encasillarse, porque a lo más que llegan sus evolucionadas mentes, tan cegadas por el orgullo, es a seguir perpetuando lo ya existente, o sea, este sistema capitalista caduco, fracasado y cruel que les reporta beneficio "económico" a much@s de ell@s y el prestigio e intocabilidad de verdadera "casta superior" con la que manipulan la conciencia social del pueblo mediante promesas (incumplidas), unas ponzoñosas migajas de "su" pan, ensoñaciones y engaño lisongero. Si hoy es el Mariano el que está en el punto de mira de las críticas, ayer fue ZP y mañana el siguiente, como en el pasado fueron otros.
En el fondo pudiera ser que me compadeciera de l@s afiliad@s, masa base, de los partidos políticos. Ell@s sólo son los ceros (a la derecha) que esos partidos necesitan para justificar los ingresos provenientes de los fondos públicos convertidos en subvenciones (que tienen el efecto de primar con dinero público a entidades privadas en nombre de no se qué bien social que desvía la atención del interés primordial).
Todos los partidos políticos están manejados o manipulados, en la sombra, por cúpulas inamovibles en las que se reparte y equilibra el poder y que se van regenerando, necesariamente, al ir desapareciendo sus miembr@s. En este sentido, añado, que tod@s l@s polític@s de esas cúpulas se encuentran en el mismo mar y navegan por sus aguas en yates de lujo, codeándose con poderos@s banqueros, empresari@s sin escrúpulos y especuladores finacieros anónimos: son la "élite" que dirige los designios de este planeta, la verdadera mafia voraz que empobrece a los países con el resultado que padecemos en estos tiempos de crisis impuesta por ell@s mism@s.
Profundizando un poco en la "crisis" me atrevo a decir, ante la absoluta injusticia que este sistema capitalista nos ha creado e impuesto, que el antagonismo, el abismal desequilibrio, entre los países ricos y los pobres es lo que me fundamenta con más realidad el meollo de esta vergonzante cuestión. La ristra de otras añadiduras al tinglado que supone esta crisis, diseminadas por continentes y países, vienen a añadir singularidades cuyo origen sigue siendo el desequilibrio rico/pobre. El euro, la moneda única que nos contempla, nació con ese desequilibrio y flota a la deriva. El "estado del bienestar", la opulencia consagrada, en esta españa de antigua tradición emergió (al menos en su esencia estaba) desde un sentido igualitario, social y coherente para convertirse en muy breve espacio de tiempo en un pozo de endeudamiento mayoritario general y enriquecimiento, económico y elitista, desmesurado para la minoría que nos controla. Todo me suena a desequilibrio rico/pobre.
Y lo mejor es que existe solución. Pero pasa por acabar de raiz con este SISTEMA y, sobre todo, con tod@s l@s que lo justifican y defienden para, mediante el desequilibrio y la injusticia socializada, perpetuar sus privilegios.
Somos humanos y como tal soñadores y utópicos... podemos cambiar, sólo está en nuestras manos el hacerlo. No tenemos más que rebelarnos, ejercer nuestro poder humano mayoritario, nuestra libertad de pensamiento y de expresión social. No podemos vivir por encima de nuestras necesidades y mucho menos, vivir endeudando a generaciones futuras por el placer de parecer lo que no se es. Solo acabando con este sistema de desequilibrios e injusticias, habremos dado un paso de gigante hacia la alternativa, la que se vislumbra en el horizonte. Pero  es acabar con ciertos privilegios y provilegiados que opondrán feroz resistencia para mantener las desigualdades, los desequilibrios y las injusticias.
Salud.