martes, 9 de junio de 2009

Otra sobre abstenciones.

Esta mañana, como por esas casualidades que se dan en la vida, hablando con un compañero de trabajo sobre las elecciones europeas y el absurdo derroche que se produce en cada comicio surgió ese casi 57% de abstención. ¡Ay, la abstención! Yo, un poco cojonero que soy (todo hay que decirlo) exclamé: "los abstencionistas hemos ganado estas elecciones". Mi interlocutor (persona a la que hay que hacer ver las cosas), según la información que poseía, puso en el aire la maldecente frase: "lástima que se no sirva para nada, porque eso se suma a la lista más votada".
La verdad ya la sabemos todos (quién no lo sepa que se apunte esta explicación): la ABSTENCIÓN es un "NO VOTO" y un "NO VOTO" no se puede contabilizar por lo que esa no contabilización no podemos sumarla a ninguna mayoría. Mi prudente interlocutor dijo entonces: "¿pero lo que no se contabiliza no es el voto en blanco y el nulo?" Vamos a ver una cosa compañero, se contabiliza todo "voto" físico (sobre o papeleta) que entra en una urna sea válido, nulo o blanco. Una abstención no se puede contabilizar porque es un "NO VOTO" es algo "NO FÍSICO" (no hay sobre o papeleta). Deducción: se contabiliza todo aquel elemento físico (sobre o papeleta) introducido en una urna. Los votos blancos y nulos son contabilizados igual que los válidos y ese porcentaje, por una regla indescifrable matemática, son incrementados a alguna candidatura.
Y ya que estamos puestos a decirnos cosas, concluiré haciendo un par de observaciones:
1º.- No nos dejemos engañar y manipular por esa especie social, la política, que es profesional en las dos materias citadas.
2º.- Las complejas raglas de porcentajes para contabilizar mayorías o minorías tras unas elecciones es una burda copia del que se emplea en USA: la dictadura democrática más antigüa de la tierra. La democracia directa es más real, más efectiva y más libre.
Por eso temen tanto los poderosos y los políticos la ABSTENCIÓN ACTIVA Y ORGANIZADA y tratan por todos los medios de combatirla. ¿Cuándo despertaremos, como pueblo y como personas, al nuevo día que nos aguarda?

domingo, 7 de junio de 2009

En junio... ABSTENCIÓN

En estas fechas de sosiego previas a la entrada del verano, el poder no podía esperar a que nos hubiéramos hecho a la idea vacacional para espetarnos unas elecciones EUROPEAS que no mueven el corazón patrio. Alrededor del 54% de ABSTENCIÓN, sólo en españa, en es estas elecciones (en las pasadas superó el 55%) deja clara la tendencia del español: no nos interesa que alrededor de 700 políticos, de todos los países, sigan "chupando del bote". Y no es que se presuma el peso y la voz que España pueda tener en el Parlamento Europeo. Es el enorme sacrificio económico que se hace para pagar los sueldos astronómicos no sólo de los 700 diputados europeos, también del ingente séquito de "chupones" que mueven a su alrededor. Por eso el temor fundado a que la abstención fuera mayor que la de la convocatoria pasada. Y es que resulta que nos ENGAÑAN diciéndo que esa abstención se suma a la lista más votada: MENTIRA. La ABSTENCIÓN es la pérdida de poder que se formaliza inesperadamente. El poder, y los que lo sustentan, temen una abstención organizada porque limitaría su influencia desde la base, produciendo un cisma al que tendrían que poner remedio para no perder sus privilegios. Y ese remedio pasa por el empleo de DICTADURAS, de REPRESIÓN MASIVA, de GENOCIDIOS. La historia, desgraciadamente, está llena del terror que el poder ha desplegado masivamente en todos los países. No voy a aburrir al personal con detalles.
Ojalá... no pase mucho tiempo en que se vea desaparecer otro imperio: EEUU. Pero para entonces podría no quedar ya vida sobre la tierra.
De todas formas, mi abstención ha servido para sumarse a ese 54% de personas que no ha votado hoy. ¡Políticos! Vállanse, todos. ¡Déjennos en paz!