sábado, 23 de mayo de 2020




¡El afán de poder!

Sabed que algunos
confunden el camino.

Por llegar a la cima se han perdido
entre los acomodos y el afán de poder,
entre los espejismos, del oasis que ven en su desierto,
y las degradaciones,
entre los consistorios y las editoriales,
entre los institutos y los despachos públicos...
para lograr el cetro y el laurel.

(Son arena de anhelos sin destino
por un viento que cambia los paisajes,
amurallando dunas de efímera belleza.)

Sabed que algunos
(¿Cuántos?)
confunden el camino y rompen, por sistema,
los ojos verdaderos de modos y de formas,
oscurecen las tardes sobre el agua que ansían
y se vuelven volcanes donde, solos, se queman
con las arenas-lava de su conciencia seca.

¿Confunden el camino?
Eligen el atajo de un fulgor instantáneo
y van entre las sombras camino de la tarde.

Entretanto los gallos – mientras cavan auroras –
(Luz de Miguel y luz de Federico.)
nos cantan anunciando las verdaderas luces.

Azorín



Antinoo 

Tu nariz pensativa sostiene la balanza de tus hombros,
tan breve el balanceo quedaron en el fiel diestra y siniestra.
Dentro está el péndulo
dispuesto a señalar con su parada el perfecto equilibrio,
dispuesto a detenerse en el instante
en que comienza lo que no termina.
Tu nariz pensativa, meditativa y contempladora
de ti mismo,
de su último aliento se despide.
¡En él tu juventud, épico aroma! 
 Rosa Chacel


 

viernes, 22 de mayo de 2020




La Lola

"La Lola se va a los Puertos.
La Isla se queda sola".
Y esta Lola, ¿quién será,
que así se ausenta, dejando
la Isla de San Fernando
tan sola cuando se va...?

Sevillanas,
chuflas, tientos, marianas,
tarantas, tonás, livianas...
Peteneras,
soleares, soleariyas,
polos, cañas, seguiriyas,
martinetes, carceleras...
Serranas, cartageneras.
Malagueñas, granadinas.
Todo el cante de Levante,
todo el cante de las minas,
todo el cante...
que cantó tía Salvaora,
la Trini, la Coquinera,
la Pastora...,
y el Fillo, y el Lebrijano,
y Curro Pabla, su hermano,
Proita, Moya, Ramoncillo,
Tobalo -inventor del polo-,
Silverio, Chacón, Manolo
Torres, Juanelo, Maoliyo...

Ni una ni uno
-cantaora o cantaor-,
llenando toda la lista,
desde Diego el Picaor
a Tomás el Papelista
(ni los vivos ni los muertos),
cantó una copla mejor
que la Lola...
Esa que se va a los Puertos
y la Isla se queda sola.

Manuel Machado



Todo, menos venir para acabarse…

Todo, menos venir para acabarse.
Mejor rayo de luz que nunca cesa;
o gota de agua que se sube al cielo
y se devuelve al mar en las tormentas.

0 ser aire que corra los espacios
en forma de huracán, o brisa fresca.
¡Todo, menos venir para acabarse
como se acaba, al fin, nuestra existencia!

Concha Méndez



 

jueves, 21 de mayo de 2020

Este espacio de poesía tiene sus días contados. Llegará hasta el día 31 de mayo y echará el cierre, nunca definitivo. Dará paso a un nuevo proyecto, un nuevo espacio semanal donde la poesía siga jugando su papel pero no ostente el protagonismo porque el microrrelato, las frases, los pensamientos y sobre todo la libertad, también lo han de tener...





Este espacio de eNTRe TeXToS deja su formato diario para pasar a tener un formato semanal. Motivos laborales y familiares obligan a cambiar el rumbo de las cosas, aunque pueda aparecer otro espacio que comparta semana... pero si llega, será más adelante.
Los vientos nos navegan, atamos los hilos y se desatan. Señal que la libertad está presente en los vientos, en los hilos, en el mar, en las velas, en nuestras manos

Un abrazo libertario


Si yo pudiera morder la tierra toda

Si yo pudiera morder la tierra toda
y sentirle el sabor sería más feliz por un momento…
Pero no siempre quiero ser feliz
es necesario ser de vez en cuando infeliz para poder ser natural…
No todo es días de sol
y la lluvia cuando falta mucho, se pide.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.
Naturalmente como quien no se extraña
con que existan montañas y planicies y que haya rocas y hierbas…
Lo que es necesario es ser natural y calmado en la felicidad o en la infelicidad. Sentir como quien mira. Pensar como quien anda,
y cuando se ha de morir,
Recordar que el día muere y que el poniente
es bello y es bella la noche que queda.
Así es y así sea.

Fernando Pessoa 



 
Curso

¡Es tiempo, compañero!
Caminemos ...
Lejos, la Tierra llama por nosotros,
y nadie se resiste a la voz
De la tierra ...

En ella,
El mismo sol ardiente nos quemó
la misma luna triste nos acarició,
y si tú eres negro y yo soy blanco,
¡la misma Tierra nos engendró!

Vamos, compañero ...
Es tiempo

Que mi corazón
se abra a la pena de tus penas
y el placer de tus placeres
hermano
Que mis manos blancas se extiendan
para estrechar con amor
tus largas manos negras ...
Y mi sudor
se une a tu sudor,
cuando rasgamos los carriles
de un mundo mejor!

Vamos!
que otro océano nos inflama.
¿Oyes?
Es la Tierra que nos llama ...
¡Es tiempo, compañero!
Caminemos ...

Alda Lara

miércoles, 20 de mayo de 2020



Hola, compañerxs.
Hoy vamos a ver qué sale de este batuburrillo de textos rescatados al azar siguendo el sentir de lo que dicen.

Jared Diamond, geografo, biólogo, fisiólogo y escritor nos propone una reflexión que entronca con lo que ya hemos hablado con anterioridad: nos hemos desprendido de nuestra vida en conexión con la Naturaleza, con la Tierra abandonando con ello una parte esencial de nuestra seguridad, para convertirnos en la élite que cree poseer, que cree que todo es suyo, que todo es ilimitado...

"Virtualmente hemos abandonado la vida de las sociedades tradicionales, este era el único estilo de vida en que vivían los humanos durante sus primeros 6 millones de años en el planeta. Abandonándolo al paso de los últimos miles de años, no solo perdimos nuestra vulnerabilidad para con las enfermedades… sino que también perdimos buenas formas de educar/criar, velar por los ancianos, evitar la diabetes y las enfermedades del corazón y comprender los peligros reales del día a día."

Esta "pandemia" donde un virus (coronavirus en este caso) que se desarrolla sin más trascendencia en un animal salvaje, supuestamente mediate la zoonosis o transmisión natural, se instala en el ser humano y desarrolla en él una enfermedad infecciosa que le trastoca todos los planes futuristas provocandole incluso la muerte.

El miedo se generaliza en nosotros porque nuestro sistema inmunitario ha dejado de ser efectivo y las barreras ecosistémicas naturales a estos virus y bacterias mortales los hemos desenraizado de nuestra propia naturaleza humana

Para Peter Wohlleben

"Hemos estado considerando y tratando la naturaleza como si fuera una máquina, pero en un puñado de tierra del bosque hay más seres vivos que seres humanos sobre la Tierra."


Cierto. Esquilmar los ecosistemas, destruirlos directamente en muchísimos casos es exponer nuestra propia existencia a esos virus, bacterias, hongos, microorganismos agresivos que nos causan la muerte por colapso inmunitario, por colapso respiratorio o por colapso neuronal. Y todo ello por nuestra militancia en el pensamiento único de progreso, beneficios, productividad, ganancias, individualismo, miedo, competencia, destrucción...


Para ello Luis González Reyes nos dice


"[...] Uno de los organismos que componen Gaia (...) se ha convertido en una pandemia que está poniéndola en serio riesgo. El coronavirus de Gaia son el antropocentrismo, el capitalismo o la tecnolatría. Por ello, hay que desterrarlos de forma urgente y tomando las medidas draconianas que sean necesarias."

Y no le falta razón.

Antroponcentrismo: 2ª acepción diccionario RAE: 2. m. Fil. Teoría que afirma que el hombre es el centro del universo.

Tecnolatría: Amor desmedido a la tecnología.

Capitalismo: Ya todos sabemos cual es esa verdadera pandemia con más de 30 millones de muertes al año por hambre, más las que se producen por guerrras, por asesinatos político/económicos, por accidentes laborales, por violencia doméstica, por desahucios, por contaminación, por trerrorismo, por pandemias virales o bacteriológicas.

Y el hombre como protagonista único y viral. Para Luis González Reyes

"[...]Desde una mirada ecocéntrica, para el conjunto de la vida, para Gaia (de la que no somos más que un simple organismo más), el coronavirus es una excelente noticia. Está significando un parón en la actividad económica que implica un freno a la destrucción ambiental (…) una catástrofe para el conjunto de la vida inimaginable. (...) Ese es el camino que nos enseña el coronavirus.[...]"

Y lo hemos comprobado con la reducción de la boina de contaminación sobre las grandes ciudades españolas en un 50%. Esto es alarmante. Si no hemos comprendido que la Naturaleza necesita de nuestra adaptación a ella (y no alrevés) con un sistema de vida más sostenible con el medioambiente y un respeto y cuidado de los ecosistemas, NO HEMOS HECHO NADA.

Dar prioridad a la CAZA por parte del Gobierno en esta primera fase, es entender que no se ha hecho ni exámen de conciencia, ni se ha pensado y menos reflexionado en las consecuencias que hemos organizado en este mundo. ¿Ellos dan prioridad a la economía? NO. Da prioridad al empresariado para que sigan negociando sobre los escombros de la clase obrera, convertida casi en su totalidad en burgueses de último escalafón, y de las capas sociales más desfavorecidas.

Luis González Reyes nos lo sigue recordando

"Lo que podemos aprender del coronavirus es que necesitamos tomar tierra. Bajar de las alturas del capitalismo hipertecnológico hasta entendernos como parte de la trama de la vida. Desterrar el antropocentrismo.[...]"

La Naturaleza es sabia, la Tierra (Gaia, La Pachamama) lo es. Peter Wohlleben nos habla de esta Naturaleza, de los árboles reunidos en bosques que se hacen bosques sin traza geométrica, así de cualquier modo improvisado. Nos puede parecer o nos puede sonar a una curiosidad, pero los árboles se interconexionan como una red, unos a otros, uniendo sus raices. Se cuidan, se curan, hablan, se alimentan, dan vida, mucha vida y nos protegen de los malos rayos solares y regulan la vida con todos los componentes.

"Además de filtrar el aire los árboles desprenden sustancias, pero no son las mismas en una vieja reserva forestal que en una plantación artificial. Con la hojarasca se transportan hasta el mar a través de ríos ácidos que estimulan el crecimiento del plancton, el primer y más importante eslabón de la cadena alimentaria."

No tenemos idea y si la tenemos la pasamos por alto porque somos así de simples y acomodaticios. Nos importa más bien nada lo que pase alrededor si nosotros estamos a salvo. Pero cuando nos tocan las desgracias nos acordamos que estamos solos aunque estemos rodeados de gente.

Abrazar árboles es un acto heróico que nos conecta a la tierra y con nuestra esencia de humanos... Hay que poner remedio a nuestro desenfreno civilizatorio.

"Los estudios afirman que los árboles viejos son mucho más productivos que los jóvenes, e importantes aliados en el tema del cambio climático, así que revitalizar los bosques es un error.
Necesitamos más bosques salvajes, dejar que los árboles crezcan con el espacio intermedio que ellos eligen. Y no hay que temer a la maleza, en las reservas en las que hace 100 años los humanos (civilizados) no hemos intervenido la densa sombra y la hojarasca impide el crecimiento de hierbas y matojos."

La naturaleza es sabia, nosotros hemos dejado de serlo.

A más ver.
Salud.





Walt Whitman

En su país de hierro vive el gran viejo,
bello como un patriarca, sereno y santo.
Tiene en la arruga olímpica de su entrecejo
algo que impera y vence con noble encanto.

Su alma del infinito parece espejo;
son sus cansados hombros dignos del manto;
y con arpa labrada de un roble añejo
como un profeta nuevo canta su canto.

Sacerdote, que alienta soplo divino,
anuncia en el futuro, tiempo mejor.
Dice el águila: «¡Vuela!», «¡Boga!», al marino,

y «¡Trabaja!», al robusto trabajador.
¡Así va ese poeta por su camino
con su soberbio rostro de emperador!

Rubén Darío



Lección

Le enseñaron en la misión,


Cuando era pequeñito:
"Somos todos hijos de Dios; cada hombre
es hermano de otro hombre.

Le dijeron esto en la misión,
cuando era pequeñito.
naturalmente,
no se quedó siempre niño:
creció, aprendió a contar y a leer
y comenzó a conocer
mejor esta mujer vendida
̶ que es la vida
de todos los desgraciados-.

Y entonces, una vez, inocentemente,
, dijo a un hombre y le dijo: "Hermano ..."
Pero el hombre pálido le fulminó duramente
con sus ojos llenos de odio
y le respondió: "Negro". 





Noemia de Sousa

martes, 19 de mayo de 2020

Traigo hoy una entrevista a la socióloga Saskia Sassen, premio Principe de Asturias en 2013. En esta entrevista del periodista Javier Ocaña, reflexiona sobre la globalización.

En esta ocasión reproduzco la entrevista en sí porque, aunque se refiera en algunas ocasiones a un país concreto y en otras a la generalidad sobre todo economicista y de poder, en esta España nos miramos demasiado en ese país concreto y, en cuanto a la generalidad nos es muy similar.

"""Sassen: «A la larga el enemigo no será el virus, sino las grandes empresas»


Javier Ocaña, 28/04/2020

La socióloga Saskia Sassen, premio Príncipe de Asturias 2013, cree que el ser humano tiene «una extraordinaria capacidad para olvidar», por lo que se dejará de hablar del coronavirus en medio año. El enemigo, después, serán las grandes empresas que destruyen a las pequeñas. «Esa es la batalla que hay que tener», advierte. La vida de Sassen (La Haya, 1949) transcurre entre dos ciudades globales como son Nueva York y Londres. En la capital británica pasa el confinamiento la profesora de la Universidad de Columbia y escritora y desde allí está al tanto de las polémicas declaraciones de Donald Trump: «Es un caso tan extremo que ya no me horroriza nada de lo que dice».

- La crisis del coronavirus probablemente hará reflexionar sobre nuestro modelo de vida ¿Cómo cree que influirá en futuros trabajos de investigación, abrirá nuevos campos o vías?

- Mi experiencia, porque yo ya soy bastante mayor, es que tenemos una capacidad extraordinaria para olvidar. Lo que ahora es un momento muy dramático (en el que) hay miedo, la gente se muere… al final, en tres semanas o en un mes cuando haya pasado no me sorprendería que lo olvidáramos. Eso me impresiona, la capacidad que tenemos de convivir con una cosa muy trágica y muy alarmante que da miedo, que mata. Yo tengo 73 años, he pasado por varias tragedias y ya casi no se habla. Eso me hace pensar que dentro de medio año ya no hablaremos de la crisis del coronavirus. Nosotros podemos convivir con experiencias de las que vemos solo una parte y realmente no estar traumatizados. Tenemos una manera de manejarlo, porque si no estaríamos destruidos.

- Trump ha dejado claro que prefiere que el confinamiento termine cuanto antes por motivos económicos, aunque suponga poner en riesgo la salud de sus ciudadanos ¿qué opinión le merecen las políticas de Trump en la crisis?

- Es inaceptable. Trump es de una brutalidad extraordinaria, cómo ha manejado las cosas. Yo ahora estoy en Londres, pero vivo en Nueva York mayoritariamente. Trump es un caso tan extremo que ya no me horroriza nada de lo que dice. Tiene dos vectores que le funcionan, y el resto no están.
Uno son sus intereses personales, y el otro es todo lo que odia. Él odia a tanta gente, tantas narrativas, tantas digamos situaciones. Está cargado de tanto enojo y odio que es impresionante. Y eso le mantiene vivo y sobrevive porque dice lo que quiere. Él se expresa… lo que quiere, lo que siente, en vez de controlarse un poco. Eso es una manera de sobrevivir me imagino.
Porque se le critica, se le ridiculiza. La gente no le cree, conocen las mentiras que dice, las exageraciones que hace y el tipo como que sigue funcionando. El ser humano medio tendría un poquito de vergüenza, de prudencia, una inteligencia práctica para no salir como un mentiroso… Trump, nada. El acto de hablar para Trump es un acto que él no se lo toma muy en serio porque si no, no se entiende.

- Aun así, cuenta con un núcleo muy numeroso de votantes…

- Él sabe cómo manejarlos, sabe (...) que las élites le han dejado estar ahí. Él ha sabido como reconocer eso, las élites lo despreciaban y todavía lo desprecian, porque es un poco estúpido. Tiene algún vector de inteligencia, que es la inteligencia que a él le interesa. Pero es muy limitado. Él tiene suficiente inteligencia para saber que mucha gente no lo ve como una persona inteligente.

- Señala que actualmente la economía global se centra en la financiarización. Sin embargo, con la pandemia evolucionando a diferentes ritmos según el país, muchos gobiernos miran al mercado interior para poder reactivar su economía. ¿Perderán las finanzas terreno en las economías nacionales en favor de la producción/consumo en masas?

- Esperemos que las finanzas pierdan. Hay que reactivar nuestras economías, y a lo mejor esto es una oportunidad para hacerlo, para que las producciones locales entren en juego de forma más dura. Recordemos que hay una serie de actores muy internacionales que están en el negocio de importar y exportar. Ellos no pueden perder, digamos. Los que pueden perder son los pequeños agricultores, las pequeñas empresas, porque vienen dominadas por esas grandes corporaciones. Esa es para mí la batalla que hay que tener. El virus se va a ir. El virus no es el enemigo. A la larga el enemigo son las grandes empresas que van destruyendo a todas las pequeñas. España está en una situación mejor que Estados Unidos porque tiene mucha producción local. En Norteamérica las grandes empresas se han vuelto extraordinariamente dominantes y su objetivo no es sobrevivir como el pequeño agricultor, sino ganar dinero. Yo siempre digo que las lógicas dominantes en Estados Unidos son lógicas extractivas. No buscan generar condiciones que permitan a las clases modestas tener una mejor vida, una comida más sana, etc... Las grandes empresas quieren lograr la plusvalía, es todo lo que importa.

- En las últimas décadas hemos vivido un proceso de privatización del sector público. Sin embargo, la crisis del coronavirus ha evidenciado la necesidad de tener unos servicios públicos eficientes. Cuando esto acabe, ¿tocará repensar las decisiones económicas que se han tomado años atrás?

- La desregularización ha sido en favor de ciertos sectores y no de otros. Hemos destruido mucho, pero es una historia ya de hace 30 años. La noción de «privatizar es la mejor manera de hacerlo» ha llevado a alguna cosa buena, pero muchas son negativas. Todo el sector público ha perdido mucho, ha perdido capacidad efectiva en cuanto a los proyectos que desarrolla y debería desarrollar. Ha perdido terreno en favor de las grandes empresas, que han ido acaparando parte de la economía que solía estar bajo el control de pequeñas empresas o de gobiernos. Mucha privatización, que tiene como objetivo extraer ganancias, no manejar mejor las cosas. Esa es la gran tragedia en Estados Unidos, es realmente problemático. Ahora estamos viendo las consecuencias, porque hay un empobrecimiento de las clases medias modestas especialmente, que son la gran mayoría de la gente en un país como Estados Unido y que solo han perdido. Es realmente una historia muy triste. En los años 80, cuando empezó la privatización y la desregularización de nuestras economías, surgió un nuevo tipo de elite que dividió a la clase media. Por un lado, una clase media muy rica que casi no se puede llamar así, y un sector que ahora son una clase muy modesta con muchas dificultades para que sus hijos vayan a buenas universidades o para tener viviendas buenas. La clase media representaba un 40-50% en las grandes ciudades y ahora se encuentra partida entre un sector muy rico y otro empobrecido. Al principio (en la década de los 80) no se notó la diferencia, pero hace ya 20 años que lo notamos. Es un cambio que se da en varios países, no solo en Estados Unidos. No es solamente una clase política quien puede logar ese cambio, es la estructura misma de la economía.

- Muchos países están volviendo a acercar la producción dentro de sus fronteras y estamos viviendo un repliegue del comercio internacional ¿cambiará nuestro actual modelo económico?

- Algo tiene que cambiar en este sistema. Yo he hecho muchos trabajos de las grandes finanzas, una sistematicidad que puede extraer plusvalía de muchos sistemas que pensábamos que estaban controlados o a los que no se podía acceder. Y ahora sí, porque esa sistematicidad de la alta finanza te cuenta el cuento de que puedes aumentar tu plusvalía, tus ganancias. Pero al mismo tiempo, vemos que es un sector extractivo y siempre hay muchos que pierden. Los que pierden son casi invisibles, los que ganan son muy visibles. Te genera una narrativa que es real, pero no es completa. Es difícil entender qué viene ahora. Porque las nuevas generaciones (...) están realmente en otras formas de pensar qué es la buena vida. Mucho más encajada con la naturaleza, con la solidaridad de otro tipo. No son la mayoría, pero hay gran parte que sí. No les interesa tener tres coches, al contrario, porque tiene que lavarlos, cuidarlos… Son otras mentalidades. Es muy difícil establecer si son la mayoría porque cambia según el país. Hemos entrado en una nueva época, distinta por esas generaciones jóvenes.

- ¿Cree que la incertidumbre por la crisis del coronavirus puede servir como impulso a la extrema derecha en Europa?

- Eso es difícil de generalizar porque creo va a haber una serie de combinaciones. No surge tanto de que guste la nueva modalidad de derecha, sino de que la izquierda encontró sus límites y no logró avanzar en un proyecto en el que teníamos muchas esperanzas No le echo la culpa a ellos, sino a una mezcla de elementos. Es muy difícil ahora saber dónde va a ir la energía política porque tienes a jóvenes muy de derechas y a jóvenes que son muy de izquierdas. Entonces, no sabemos y va a depender de la economía, de la cuestión del empleo, etc... Yo creo que los cambios que esta nueva generación nos pueden dar ya están pasando y muestran sus límites, los cambios. Esa es la tragedia, que vemos (...) nuestras limitaciones. En ese contexto es en el que ganan ciertas derechas que son nuevas y que son alarmantes porque vienen marcadas con cierta ignorancia y un cierto tipo de fe en que nos va a dar una vida mejor. Yo, como experta, te digo que no, que no te va a dar una vida mejor. Después de la Segunda Guerra Mundial en muchos de nuestros países había una intención, un proyecto serio de mejorar las condiciones de vida, era necesario, era urgente. Eso hoy no lo tenemos.

- ¿Sacaremos alguna lección positiva cuando la pandemia haya terminado?

- Yo creo que sí. Siempre hay sectores que pueden ver lo bueno. Yo soy una de esas, porque veo que la situación es problemática, pero también hay algo positivo. Las preferencias de las nuevas clases jóvenes prometen algo bueno. Siempre tendremos sectores que quieren extraer más y más riqueza cuando ya son ricos. Pero también tenemos a los otros, que pueden ver transversalidades, que pueden ir agregando nuevas modalidades de gente y proyectos.

De todas formas os dejo el enlace para dejar constancia: