Fernando
Valladares, doctor en biología del CSIC, nos
recuerda con el título de su artículo
"El
Coronavirus nos obliga a reconsiderar la biodiversidad y su papel
protector"
¿Nos
habrá servido este lapsus de tiempo, confinamiento de por medio,
esta vida a ralentí que hemos llevado durante este corto periodo de
tiempo?
"Mientras
la OMS nos pide prepararnos para escenarios catastróficos que se
avecinan con el coronavirus y nuevos virus que están por llegar, los
científicos recordamos que lo mejor es rodearnos de ecosistemas
saludables, funcionales y ricos en especies"
La
biodiversidad en los ecosistemas son muy necesarias y más lo son aún
en los entornos humanos. Esto lo hemos cambiado. Hemos volteado esa
vida natural en la que nosotros éramos los que nos adaptábamos a
ella, por una vida sin entornos, con una biodiversidad adaptada a
nuestros caprichos y, sobre todo, al interés consumista.
"[...]
La existencia de una gran diversidad de especies que actúan como
huésped limita la transmisión de enfermedades como el coronavirus o
el Ébola, sea por un efecto
de dilución o de amortiguamiento.[...]"
Seguimos
mirando la Naturaleza con ojos economicistas. Y desde los mass media
se sigue culpando al Coronavirus. Señoras y señores el ÚNICO
CULPABLE ES EL SER HUMANO por activa y por pasiva. Este mirar desde
los ojos de las grandes corporaciones que manejan la economía
mundial nos está llevando a destrozar la Naturaleza, a destruir la
biodiversidad de los multiples ecosistemas, a estinguir vida animal y
vegetal...
"[...]
Esto es tan
preocupante como paradójico, ya que a los múltiples beneficios de
la biodiversidad se suma uno clave, especialmente en estos momentos:
nos protege de enfermedades infecciosas.[...]"
Si
volvemos a la locura de la expansión globalizada
de la competitividad económica
y de recursos especulativos estamos avocados irremediablemente a la
autoextinción.
Un
papel fundamental en ese destrozo de biodiversidad es la presión
especulativo económica sobre los ecosistemas y la caza. Esta última
no regula nada, al contrario incide sobre manera en los ecosistemas
eliminando, acotando, prevaleciendo sobre ellos como los dueños
absolutos. Y todo ese mundo al que se llama "caza deportiva"
y al que yo denomino "caza por placer" mueve muchísimo
dinero. El interés de prevalencia está ahí. Es un tema meramente
económico. La regulación no se ve por ningún lado.
"Con
la simplificación a la que sometemos los ecosistemas, eliminando
especies y reduciendo procesos ecológicos a su mínima expresión,
estamos aumentando los riesgos para la salud humana a gran
escala.[...]"
"[...]
Todo esto forma parte y es
consecuencia del cambio global, es decir, de la injerencia voluntaria
e involuntaria, directa e indirecta, del ser humano en los sistemas
naturales del planeta."
Valladares
es muy claro en el sentido de respetar y cuidad la naturaleza y la
biodiversidad
"[...]
Se nos olvida la importante labor protectora ante infecciones,
epidemias y pandemias que juega una naturaleza bien conservada.[...]"
Los
humanos hemos olvidado nuestra conexión con la tierra. Nuestro
sistema inmunitario sigue en retroceso: la contaminación creciente,
la demasiada higiene con productos industriales químicos, el
individualismo, el estrés, el sedentarismo, la alimentación insana, procesada, desnaturalizada, dislocada, quizás
propia de especies que no es la nuestra. Un ejemplo
"[...]
La extensión de monocultivos
genéticos de animales domésticos, por ejemplo, elimina cualquier
cortafuego inmune que pueda estar disponible para ralentizar la
transmisión. Los tamaños y densidades de población elevados
aumentan las tasas de transmisión. Además, las condiciones de
hacinamiento deprimen la respuesta inmune. El alto rendimiento, parte
de cualquier producción industrial, proporciona un suministro de
susceptibles que es renovado continuamente y que es el combustible
para la evolución de la virulencia. En otras palabras, el
agronegocio está tan centrado en las ganancias que la selección de
un virus que podría matar a millones de personas se considera un
riesgo aceptable.[...]"
¿Qué
podemos hacer y que esté en nuestras manos?
"[...]
Para reducir la aparición de nuevos brotes de virus, la
producción de alimentos tiene que cambiar radicalmente.
La autonomía de los agricultores y un sector público fuerte pueden
frenar los problemas ambientales y las infecciones descontroladas. Es
muy conveniente introducir diversidad en las variedades de ganado y
cultivos en una reestructuración estratégica, tanto a nivel de
granja como regional.[...]
El
cambio ha de ser radical y ha de empezar por nosotros, por nuestra
forma de vida, por nuestra relación con el entorno.
"Por
desgracia, las primeras especies en desaparecer de los ecosistemas
son las que más reducen la transmisión de patógenos. Se vio con el
virus del Nilo y la pérdida de biodiversidad de aves, con el
síndrome pulmonar por hantavirus y la desaparición de pequeños
mamíferos, y con la enfermedad de Lyme. En este último caso, la
desaparición de zarigüeyas (marsupiales americanos vulnerables) y
la supervivencia de especies como el ratón de pies blancos favoreció
la transmisión del patógeno a humanos."
Valladares
nos pone en situación
"No
sólo la biodiversidad nos protege de los virus. Los ecosistemas
estables y funcionales lo hacen en general y de múltiples formas.
Pero la función protectora de los ecosistemas se está debilitando
con el cambio climático. Es particularmente preocupante en este
sentido la pérdida de hielo y de suelos congelados.[...]"
¿Aprenderemos
algo de todo esto? Particularmente creo que si, que algo cambiará en
nosotros, en nuestra forma de pensar y actuar, y sobre todo, de ser.
Se verá en poco tiempo y muy lejos del criterio inmovilista,
contraevolucionado y ridículo de los manifestantes de la regresión
y el fascio español.
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