Volvemos
a Jerry Mander, ¿recordáis? Escritor y activista
estadounidense.
Nos
dice que
"La
hipótesis occidental es que los cazadores y recolectores nómadas,
sobre todo los que siguen viviendo hoy día (que ascienden a decenas
de millones) estarían encantados si pudieran liberarse de su
economía de «subsistencia».[...]"
Pero
esta hipótesis está contada o montada desde una convicción
estructurada entorno a la propiedad privada y la producción
desaforada. La desarrolla una parte, la llamada del primer mundo
civilizado. Que por cierto, de civilizado tiene más bien nada.
"[...]
Incluso cuando las tribus vecinas dejan de ser cazadoras y
recolectoras para convertirse en comunidades agrícolas estables,
empleando a veces «instrumentos tecnológicos avanzados», muchas
comunidades cazadoras y recolectoras se niegan a hacer otro tanto,
alegando que les exigiría trabajar más.[...]"
Pero
no solo trabajar más si no reconvertir sus costumbres y adaptarlas a
un sedentarismo que los destruye como comunidad convirtiéndolos en
otras personas. Los nómadas no necesitan de lujosos gimnasios, que
han de mantener pagando religiosamente, ni
de fisioterapéutas que por lo general tratan atrofias sedentarias.
Ni de hospitales que se colapsan al menor signo de pandemia.
Grandes
superficies de servicios donde se vende de todo y comida. Grandes
plantaciones donde se producen vegetales y animales, con una
demencial vida torturada y truturada por el más absoluto
sedentarismo y atiborrados de medicamentos producidos en laboratorios
y comida procesada. Esa es la supremacía cultural del primer mundo
civilizado...
"Es
frecuente decir que los cazadores y recolectores son «culturalmente
inferiores» porque no producen los excedentes que podrían
protegerles de los caprichos de la naturaleza.[...]"
Estos
cazadores recolectores nómadas están conectados a la Naturaleza y
la conocen y ésta les provee directamente de lo necesario para
cubrir sus necesidades básicas. Por tanto, con estas necesidades
cubiertas, no necesitan excedentes ni apego a un lugar concreto.
Cuando los alimentos escasean, emigran... La vida la basan en cuatro
premisas:
"[...[
Primera, son optimistas [...]"
Lo
dicho, la Naturaleza los prevee y cuando deja de hacerlo se marchan a
otro lugar.
"En
segundo lugar, los cazadores y recolectores son nómadas por decisión
propia. Si almacenaran o transportaran alimentos se verían atados a
un lugar concreto o tendrían que desplazarse mucho más despacio. En
el caso de los cazadores y recolectores, «se dice realmente que para
ellos la riqueza es una carga»[...]"
Esto
es algo de primero de lógica natural. Una persona que carga
demasiado va más lenta y avanza menos. Tendría parte del alimento
si no se estropea, claro. Dependería solo del agua, pero esto tambía
lo tendrían que portar por precisión
en el
acaso de
no
encuentrar
agua en el camino. Todo
se va haciendo más duvitativo, más pesimista, el miedo al qué no
encontrar más allá va haciendo mella. El negativismo se instala en
estas comunidades por medio del desasosiego de la comunidad o por un
la duda negativa inducida por algún elemento que asume algún tipo
de liderazgo.
Pero
sigamos en la ilusión de ser positivismo nómada
"En
tercer lugar, una economía basada en la acumulación aumentaría el
impacto de los bosquimanos en el medio por encima de la ética actual
de escaso consumo. Los excedentes provocarían además un aumento de
la población, lo cual amenazaría la movilidad de la comunidad y la
haría más vulnerable a los desastres naturales."
En
las sociedades sedentarias el miedo individual es la máxima
autoridad. Sin él es dificil gobernar. Unos
pocos líderes
paternalistas
son los que gobiernan
sobre la pasividad de
la mayoría. A veces lo hacen con permisividad, a veces con mano
dura.
"En
cuarto lugar, el amor propio del cazador se basa en la caza. Acumular
excedentes reduciría su importancia psicológica y cultural. También
reduciría la enseñanza de los jóvenes y produciría una sociedad
más ociosa con menos conocimientos.[...]"
Así
nos vemos. En una socidad OCIOSA, que
ha convertido el consumo en su máximo dios. Y quien no puede
consumir no importa que pase hambre o muera de ella.Nos hemos
convertido en una sociedad humana deshumanizada y antinatural en
pleno proceso de autodestrucción pero llevándonos por delante lo
que creemos poseer, la tierra.
"[...]
¿Y qué pasa en el mundo actual?, pregunta. «Se dice que de un
tercio a la mitad de la humanidad se acuesta con hambre todas las
noches. (...) En la antigua Edad de Piedra, la proporción era sin
duda muy inferior. Vivimos una época de hambre sin precedentes. Hoy
día, en la época de mayor poder técnico, el hambre es una
institución. (...)»[...]"
Es
un hecho palpable. Más
de 30 millones de personas, PERSONAS, mueren
de HAMBRE en el mundo. Unas 24.000 personas al día. Más de 800.000
millones de personas en el mundo pasan hambre. Y según las
informaciones se produce alimento para 12.000 millones de personas.
Somos 7.000 millones. Si esto es así aquí hay un desequilibrio
palpable, algo que no cuadra. La lectura que se presume es que se
produce más alimento del que se consume para que la especulación
economicista haga su agosto jugando con los precios y con la muerte.
Y más cosas que irán saliendo poco a poco.
Sé
que este blog no es visto masivamente. Pero al menos por mi parte
aporto este granito de arena en la concienciación y el pensamiento
críctico.
Salud.
Os
dejo el enlace del extenso artículo completo:

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