lunes, 18 de mayo de 2020


Volvemos a Jerry Mander, ¿recordáis? Escritor y activista estadounidense.

Nos dice que

"La hipótesis occidental es que los cazadores y recolectores nómadas, sobre todo los que siguen viviendo hoy día (que ascienden a decenas de millones) estarían encantados si pudieran liberarse de su economía de «subsistencia».[...]"

Pero esta hipótesis está contada o montada desde una convicción estructurada entorno a la propiedad privada y la producción desaforada. La desarrolla una parte, la llamada del primer mundo civilizado. Que por cierto, de civilizado tiene más bien nada.

"[...] Incluso cuando las tribus vecinas dejan de ser cazadoras y recolectoras para convertirse en comunidades agrícolas estables, empleando a veces «instrumentos tecnológicos avanzados», muchas comunidades cazadoras y recolectoras se niegan a hacer otro tanto, alegando que les exigiría trabajar más.[...]"

Pero no solo trabajar más si no reconvertir sus costumbres y adaptarlas a un sedentarismo que los destruye como comunidad convirtiéndolos en otras personas. Los nómadas no necesitan de lujosos gimnasios, que han de mantener pagando religiosamente, ni de fisioterapéutas que por lo general tratan atrofias sedentarias. Ni de hospitales que se colapsan al menor signo de pandemia.

Grandes superficies de servicios donde se vende de todo y comida. Grandes plantaciones donde se producen vegetales y animales, con una demencial vida torturada y truturada por el más absoluto sedentarismo y atiborrados de medicamentos producidos en laboratorios y comida procesada. Esa es la supremacía cultural del primer mundo civilizado...

"Es frecuente decir que los cazadores y recolectores son «culturalmente inferiores» porque no producen los excedentes que podrían protegerles de los caprichos de la naturaleza.[...]"

Estos cazadores recolectores nómadas están conectados a la Naturaleza y la conocen y ésta les provee directamente de lo necesario para cubrir sus necesidades básicas. Por tanto, con estas necesidades cubiertas, no necesitan excedentes ni apego a un lugar concreto. Cuando los alimentos escasean, emigran... La vida la basan en cuatro premisas:

"[...[ Primera, son optimistas [...]"

Lo dicho, la Naturaleza los prevee y cuando deja de hacerlo se marchan a otro lugar.

"En segundo lugar, los cazadores y recolectores son nómadas por decisión propia. Si almacenaran o transportaran alimentos se verían atados a un lugar concreto o tendrían que desplazarse mucho más despacio. En el caso de los cazadores y recolectores, «se dice realmente que para ellos la riqueza es una carga»[...]"

Esto es algo de primero de lógica natural. Una persona que carga demasiado va más lenta y avanza menos. Tendría parte del alimento si no se estropea, claro. Dependería solo del agua, pero esto tambía lo tendrían que portar por precisión en el acaso de no encuentrar agua en el camino. Todo se va haciendo más duvitativo, más pesimista, el miedo al qué no encontrar más allá va haciendo mella. El negativismo se instala en estas comunidades por medio del desasosiego de la comunidad o por un la duda negativa inducida por algún elemento que asume algún tipo de liderazgo.

Pero sigamos en la ilusión de ser positivismo nómada

"En tercer lugar, una economía basada en la acumulación aumentaría el impacto de los bosquimanos en el medio por encima de la ética actual de escaso consumo. Los excedentes provocarían además un aumento de la población, lo cual amenazaría la movilidad de la comunidad y la haría más vulnerable a los desastres naturales."

En las sociedades sedentarias el miedo individual es la máxima autoridad. Sin él es dificil gobernar. Unos pocos líderes paternalistas son los que gobiernan sobre la pasividad de la mayoría. A veces lo hacen con permisividad, a veces con mano dura.

"En cuarto lugar, el amor propio del cazador se basa en la caza. Acumular excedentes reduciría su importancia psicológica y cultural. También reduciría la enseñanza de los jóvenes y produciría una sociedad más ociosa con menos conocimientos.[...]"

Así nos vemos. En una socidad OCIOSA, que ha convertido el consumo en su máximo dios. Y quien no puede consumir no importa que pase hambre o muera de ella.Nos hemos convertido en una sociedad humana deshumanizada y antinatural en pleno proceso de autodestrucción pero llevándonos por delante lo que creemos poseer, la tierra.

"[...] ¿Y qué pasa en el mundo actual?, pregunta. «Se dice que de un tercio a la mitad de la humanidad se acuesta con hambre todas las noches. (...) En la antigua Edad de Piedra, la proporción era sin duda muy inferior. Vivimos una época de hambre sin precedentes. Hoy día, en la época de mayor poder técnico, el hambre es una institución. (...)»[...]"

Es un hecho palpable. Más de 30 millones de personas, PERSONAS, mueren de HAMBRE en el mundo. Unas 24.000 personas al día. Más de 800.000 millones de personas en el mundo pasan hambre. Y según las informaciones se produce alimento para 12.000 millones de personas. Somos 7.000 millones. Si esto es así aquí hay un desequilibrio palpable, algo que no cuadra. La lectura que se presume es que se produce más alimento del que se consume para que la especulación economicista haga su agosto jugando con los precios y con la muerte. Y más cosas que irán saliendo poco a poco.

Sé que este blog no es visto masivamente. Pero al menos por mi parte aporto este granito de arena en la concienciación y el pensamiento críctico.

Salud.

Os dejo el enlace del extenso artículo completo:


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