miércoles, 20 de mayo de 2020



Hola, compañerxs.
Hoy vamos a ver qué sale de este batuburrillo de textos rescatados al azar siguendo el sentir de lo que dicen.

Jared Diamond, geografo, biólogo, fisiólogo y escritor nos propone una reflexión que entronca con lo que ya hemos hablado con anterioridad: nos hemos desprendido de nuestra vida en conexión con la Naturaleza, con la Tierra abandonando con ello una parte esencial de nuestra seguridad, para convertirnos en la élite que cree poseer, que cree que todo es suyo, que todo es ilimitado...

"Virtualmente hemos abandonado la vida de las sociedades tradicionales, este era el único estilo de vida en que vivían los humanos durante sus primeros 6 millones de años en el planeta. Abandonándolo al paso de los últimos miles de años, no solo perdimos nuestra vulnerabilidad para con las enfermedades… sino que también perdimos buenas formas de educar/criar, velar por los ancianos, evitar la diabetes y las enfermedades del corazón y comprender los peligros reales del día a día."

Esta "pandemia" donde un virus (coronavirus en este caso) que se desarrolla sin más trascendencia en un animal salvaje, supuestamente mediate la zoonosis o transmisión natural, se instala en el ser humano y desarrolla en él una enfermedad infecciosa que le trastoca todos los planes futuristas provocandole incluso la muerte.

El miedo se generaliza en nosotros porque nuestro sistema inmunitario ha dejado de ser efectivo y las barreras ecosistémicas naturales a estos virus y bacterias mortales los hemos desenraizado de nuestra propia naturaleza humana

Para Peter Wohlleben

"Hemos estado considerando y tratando la naturaleza como si fuera una máquina, pero en un puñado de tierra del bosque hay más seres vivos que seres humanos sobre la Tierra."


Cierto. Esquilmar los ecosistemas, destruirlos directamente en muchísimos casos es exponer nuestra propia existencia a esos virus, bacterias, hongos, microorganismos agresivos que nos causan la muerte por colapso inmunitario, por colapso respiratorio o por colapso neuronal. Y todo ello por nuestra militancia en el pensamiento único de progreso, beneficios, productividad, ganancias, individualismo, miedo, competencia, destrucción...


Para ello Luis González Reyes nos dice


"[...] Uno de los organismos que componen Gaia (...) se ha convertido en una pandemia que está poniéndola en serio riesgo. El coronavirus de Gaia son el antropocentrismo, el capitalismo o la tecnolatría. Por ello, hay que desterrarlos de forma urgente y tomando las medidas draconianas que sean necesarias."

Y no le falta razón.

Antroponcentrismo: 2ª acepción diccionario RAE: 2. m. Fil. Teoría que afirma que el hombre es el centro del universo.

Tecnolatría: Amor desmedido a la tecnología.

Capitalismo: Ya todos sabemos cual es esa verdadera pandemia con más de 30 millones de muertes al año por hambre, más las que se producen por guerrras, por asesinatos político/económicos, por accidentes laborales, por violencia doméstica, por desahucios, por contaminación, por trerrorismo, por pandemias virales o bacteriológicas.

Y el hombre como protagonista único y viral. Para Luis González Reyes

"[...]Desde una mirada ecocéntrica, para el conjunto de la vida, para Gaia (de la que no somos más que un simple organismo más), el coronavirus es una excelente noticia. Está significando un parón en la actividad económica que implica un freno a la destrucción ambiental (…) una catástrofe para el conjunto de la vida inimaginable. (...) Ese es el camino que nos enseña el coronavirus.[...]"

Y lo hemos comprobado con la reducción de la boina de contaminación sobre las grandes ciudades españolas en un 50%. Esto es alarmante. Si no hemos comprendido que la Naturaleza necesita de nuestra adaptación a ella (y no alrevés) con un sistema de vida más sostenible con el medioambiente y un respeto y cuidado de los ecosistemas, NO HEMOS HECHO NADA.

Dar prioridad a la CAZA por parte del Gobierno en esta primera fase, es entender que no se ha hecho ni exámen de conciencia, ni se ha pensado y menos reflexionado en las consecuencias que hemos organizado en este mundo. ¿Ellos dan prioridad a la economía? NO. Da prioridad al empresariado para que sigan negociando sobre los escombros de la clase obrera, convertida casi en su totalidad en burgueses de último escalafón, y de las capas sociales más desfavorecidas.

Luis González Reyes nos lo sigue recordando

"Lo que podemos aprender del coronavirus es que necesitamos tomar tierra. Bajar de las alturas del capitalismo hipertecnológico hasta entendernos como parte de la trama de la vida. Desterrar el antropocentrismo.[...]"

La Naturaleza es sabia, la Tierra (Gaia, La Pachamama) lo es. Peter Wohlleben nos habla de esta Naturaleza, de los árboles reunidos en bosques que se hacen bosques sin traza geométrica, así de cualquier modo improvisado. Nos puede parecer o nos puede sonar a una curiosidad, pero los árboles se interconexionan como una red, unos a otros, uniendo sus raices. Se cuidan, se curan, hablan, se alimentan, dan vida, mucha vida y nos protegen de los malos rayos solares y regulan la vida con todos los componentes.

"Además de filtrar el aire los árboles desprenden sustancias, pero no son las mismas en una vieja reserva forestal que en una plantación artificial. Con la hojarasca se transportan hasta el mar a través de ríos ácidos que estimulan el crecimiento del plancton, el primer y más importante eslabón de la cadena alimentaria."

No tenemos idea y si la tenemos la pasamos por alto porque somos así de simples y acomodaticios. Nos importa más bien nada lo que pase alrededor si nosotros estamos a salvo. Pero cuando nos tocan las desgracias nos acordamos que estamos solos aunque estemos rodeados de gente.

Abrazar árboles es un acto heróico que nos conecta a la tierra y con nuestra esencia de humanos... Hay que poner remedio a nuestro desenfreno civilizatorio.

"Los estudios afirman que los árboles viejos son mucho más productivos que los jóvenes, e importantes aliados en el tema del cambio climático, así que revitalizar los bosques es un error.
Necesitamos más bosques salvajes, dejar que los árboles crezcan con el espacio intermedio que ellos eligen. Y no hay que temer a la maleza, en las reservas en las que hace 100 años los humanos (civilizados) no hemos intervenido la densa sombra y la hojarasca impide el crecimiento de hierbas y matojos."

La naturaleza es sabia, nosotros hemos dejado de serlo.

A más ver.
Salud.


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