sábado, 23 de mayo de 2020




¡El afán de poder!

Sabed que algunos
confunden el camino.

Por llegar a la cima se han perdido
entre los acomodos y el afán de poder,
entre los espejismos, del oasis que ven en su desierto,
y las degradaciones,
entre los consistorios y las editoriales,
entre los institutos y los despachos públicos...
para lograr el cetro y el laurel.

(Son arena de anhelos sin destino
por un viento que cambia los paisajes,
amurallando dunas de efímera belleza.)

Sabed que algunos
(¿Cuántos?)
confunden el camino y rompen, por sistema,
los ojos verdaderos de modos y de formas,
oscurecen las tardes sobre el agua que ansían
y se vuelven volcanes donde, solos, se queman
con las arenas-lava de su conciencia seca.

¿Confunden el camino?
Eligen el atajo de un fulgor instantáneo
y van entre las sombras camino de la tarde.

Entretanto los gallos – mientras cavan auroras –
(Luz de Miguel y luz de Federico.)
nos cantan anunciando las verdaderas luces.

Azorín



Antinoo 

Tu nariz pensativa sostiene la balanza de tus hombros,
tan breve el balanceo quedaron en el fiel diestra y siniestra.
Dentro está el péndulo
dispuesto a señalar con su parada el perfecto equilibrio,
dispuesto a detenerse en el instante
en que comienza lo que no termina.
Tu nariz pensativa, meditativa y contempladora
de ti mismo,
de su último aliento se despide.
¡En él tu juventud, épico aroma! 
 Rosa Chacel


 

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