El
mar
Necesito
el mar porque me enseña:
no
sé si aprendo música o conciencia:
no
sé si es ola sola o ser profundo
o
sólo ronca voz o deslumbrante
suposición
de peces y navíos.
El
hecho es que hasta cuando estoy dormido
de
algún modo magnético circulo
en
la universidad del oleaje.
No
son sólo las conchas trituradas
como
si algún planeta tembloroso
participara
paulatina muerte,
no,
del fragmento reconstruyo el día,
de
una racha de sal la estalactita
y
de una cucharada el dios inmenso.
Lo
que antes me enseñó lo guardo! Es aire,
incesante
viento, agua y arena.
Parece
poco para el hombre joven
que
aquí llegó a vivir con sus incendios,
y
sin embargo el pulso que subía
y
bajaba a su abismo,
el
frío del azul que crepitaba,
el
desmoronamiento de la estrella,
el
tierno desplegarse de la ola
despilfarrando
nieve con la espuma,
el
poder quieto, allí, determinado
como
un trono de piedra en lo profundo,
substituyó
el recinto en que crecían
tristeza
terca, amontonando olvido,
y
cambió bruscamente mi existencia:
di
mi adhesión al puro movimiento.
Pablo Neruda
Soy
vertical pero preferiría ser horizontal
Soy
vertical
pero preferiría ser horizontal.
No soy un árbol
con las raíces en la tierra
absorbiendo minerales y amor
maternal
para que cada marzo florezcan las hojas,
ni soy la
belleza del jardín
de llamativos colores que atrae
exclamaciones de admiración
ignorando que pronto perderá sus
pétalos.
Comparado conmigo, un árbol es inmortal
y una
flor, aunque no tan alta, es más llamativa,
y quiero la
longevidad de una y la valentía de la otra.
Esta noche, bajo la
luz infinitesimal de las estrellas,
los árboles y las flores
han derramado sus olores frescos.
Camino entre ellos, pero no se
dan cuenta.
A veces pienso que cuando estoy durmiendo
me
debo parecer a ellos a la perfección
oscurecidos ya los
pensamientos.
Para mí es más natural estar tendida.
Es
entonces cuando el cielo y yo conversamos con libertad,
y así
seré útil cuando al fin me tienda:
entonces los árboles
podrán tocarme por una vez,
y las flores tendrán tiempo para
mí.
Sylvia Plath

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