miércoles, 22 de abril de 2020



Acuérdate

Acuérdate de cuando fuimos niños
los turbios niños
de cuando fuimos vivos
por pura complacencia del destino.
Mudos.
Turbios niños
Callados
cuando fuimos niños
Creciendo
silenciosamente educados.
Nunca
fuimos realmente niños
en mitad del dolor amargo
de las guerras.
¿Y ahora?
nunca seremos nada
Nunca
es imposible así
con este aire de injusticia
brutal acometida
ante los ojos.
Acuérdate de cuando turbios
niños fuimos despoblados.
Nada como entonces
a pesar de todo. 


José Antonio Labordeta 



Si me quieres, quiéreme toda


Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!...

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!


Dulce María Loynaz
 

martes, 21 de abril de 2020


Este corazón que odiaba la guerra


¡He aquí este corazón, que odiaba la guerra, anhelando el combate y la batalla!

Este corazón que no latía sino al ritmo de las mareas, de las estaciones, de las horas del día y de la noche,

Helo aquí, hinchándose y enviando a las venas una sangre ardiente de salitre y de odio.

Y tanto ruido lleva al cerebro que los oídos me silban,

Y no es posible que ese ruido no invada la ciudad y aún los campos

Como el sonido de una campana llamando a la rebelión y al combate.

Escuchad. Lo oigo volver repetido por el eco.

Pero no, es el ruido de otros corazones, de millones de otros corazones que laten como el mío en toda Francia.

Todos esos corazones palpitan al unísono por la misma tarea.

Su ruido es el del mar al asalto de los acantilados

Y toda esta sangre lleva a millones de cerebros la misma consigna:

¡Todos contra Hitler y muerte a sus secuaces!

Sin embargo este corazón odiaba la guerra y palpitaba al compás de las estaciones,

Pero una sola palabra : Libertad, ha bastado para despertar las antiguas cóleras

Y millones de franceses se preparan en la sombra para la tarea que la aurora próxima les impondrá.


Robert Desnos




Heme aquí raíz

Heme aquí raíz,
savia de impulsos ascendentes,
madre aún,
posible siempre,
anticipada gestación
de un porvenir intruso,
intrusa de un presente
que desestima
el valor de nacer
a sí mismo de nuevo.
Heme aquí clavando
mis ojos
de savia encarcelada
en los troncos vacíos de los árboles
muertos,
heme aquí creyendo,
queriendo creer
en la impostura de las ruinas,
en el candor del desastre,
el valor de lo opaco,
la calidez del humo en los rescoldos.
Heme aquí,
heme aquí,
he aquí que me atrevo
a creer en las ruinas.

¡Me atrevo a creer en las ruinas!

Chantal Maillard

lunes, 20 de abril de 2020


El 1º de mayo de este año ya inolvidable para nuestra memoria de vivos y para la historia, la escriba quien la escriba, nos lo deberíamos plantear como una experiencia única y una quiebra en nuestras vidas si sabemos interpretar que este virus no es el cabrón que nos mata, si no, la consecuencia de nuestros actos, de nuestra machacona idea supremacista sobre la Tierra, la Pachamama, Gaia, la nave que nos lleva, en un rumbo marcado por la disposición exacta de ese espacio inmenso imperceptible que no llegamos a imaginar. Y nos lleva con la paciencia de una madre cansadísima de todo el mal que le hemos creado y que no dejamos de hacerle.
No, no es volver a la normalidad anterior, la de la competencia económica y la producción de locos que esquilma los recursos naturales al grado de hipotecar al resto de generaciones, al punto de poner a esta nave al punto de reventar, por dar gusto al capitalismo aniquilador
Sencillamente NO debemos volver a ese punto. 
En este tiempo que llevamos de confinamiento hemos de pensar con sentido crítico e intentar concienciarnos, de verdad, de que la solución pasa por salvar el mundo, de crear entre todxs interacciones más sostenibles con la naturaleza, con toda esa biodiversidad.
Si conseguimos filtrar lo poquísimo bueno objetivo que se dice en las diferentes televisiones, radios, prensa, redes sociales, sobre esta nueva crisis que ya tenemos encima, y lo separamos de la cantidad de opiniones e información subjetiva y manipuladora, nos irá mucho mejor para nuestra salud y nuestra psique.
Vemos que en menos de un mes la contaminación en las grandes capitales se ha reducido un 50 % y los animales vuelven a sus antiguos entornos, los que les quitamos hace ya generaciones y donde hoy hay ladrillo y asfalto y algún reducto puntual de césped, plantas y árboles. La naturaleza que nos rodea y a la que le damos un maltrato constante sumándole un cambio climático bestial que también nos afecta decididamente como daño colateral, es tan perfectamente capaz de regularse sola que, en un breve periodo de tiempo, volvería a ser un vergel. NO, no hacen ninguna falta las escopetas para regular el entorno natural, simplemente es dejar actuar a la propia naturaleza, sin nuestras horribles injerencias y supremacismo. ¿Que en ese proceso regulador hay damnificados? Claro, y no dudéis que sea normal, ¿o ahora nos vamos a hacer las víctimas (no tenemos cara) y presentarnos como los damnificados cuando hemos extinguido con nuestra acción supremacista y despiadada más del 60%, 2 tercios con referencia a 1970, de los animales y reducido el pulmón de oxígeno, bosques, a más de la mitad, La tasa de extinción de biodiversidad es 10.000 veces superior a la extinción natural. Esto es un claro ejemplo de nuestra desfachatez, de nuestro mirar para otro lado, de nuestra acción destructiva y exterminadora, de nuestra semejanza (y mayor potencialidad dañina) con unos virus que ahora nos afectan hasta matarnos. ¿Queremos ser los únicos en destruir la tierra)
Este COVID-19 NO es el cabrón culpable, lo repito porque lo he escuchado decir. Pues, bien, los cabrones culpables somos nosotros, por omisión o interés o decisión mayoritaria o impotencia residual, por habernos impuesto (valga el redundar, a nosotros mismos) las condiciones necesarias e indispensables para que estos virus, manipulados o no, que nos son mortales dejen sus hábitats de confort para venir a darnos por culo. No tendrán otra cosa mejor que hacer, pero les damos la mano y se toman el brazo y la vida. 
Pues eso, que ya que estamos, deberíamos pensar conscientemente y mandar al sistema Capitalista a tomar por culo, así como a los subsistemas que lo mantienen y a lxs que lo defienden por ser parásitos o virus mortales, y dotarnos de formas de gobernanza más sostenibles y acordes a la integración natural biodiversa y con una humanidad integrada en ella, más colectiva, más fraterna, más razonable, más humana en definitiva.
Bueno, que me enredo porque me tiran de la lengua las inconsciencias tocapelotas de muchxs.
¿Y porqué comenzar este 1º de mayo de 2020, con un nuevo espacio en este blog? Por ser una fecha significativa para la conciencia social y laboral.
Podemos hacer de    
e N T R e   T e X T o S 
un espacio para enredarnos, fuera del ámbito de la Emergencia con textos que se enreden con nuestra Conciencia y nos descubra otros pensares que nos hagan pensar.
¡Venga! Nos esperamos, nos saludamos, nos vemos y si queréis nos enredamos. Al menos pasaremos un ratito en compañía. ¿Y si reflexionamos? Pues mejor que mejor.
Un saludo libertario