lunes, 4 de mayo de 2020



Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan


Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan,
hay ojos que llaman, -hay ojos que esperan,
hay ojos que ríen -risa placentera,
hay ojos que lloran -con llanto de pena,
unos hacia adentro -otros hacia fuera.

Son como las flores -que cría la tierra.
Mas tus ojos verdes, -mi eterna Teresa,
los que están haciendo -tu mano de hierba,
me miran, me sueñan, -me llaman, me esperan,
me ríen rientes -risa placentera,
me lloran llorosos -con llanto de pena,
desde tierra adentro, -desde tierra afuera.

En tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, -mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.


Miguel de Unamuno




Infancia

Apenas rosa, apenas tallo leve
de buen vivir, apenas mariposa
por la corriente del samán umbrosa
o por la rosa de tranquila nieve.

Jazmín en la cintura por lo breve
y en los ojos comarca silenciosa
y derramado cuervo en la espaciosa
cabellera que el hálito conmueve.

Luminosa presencia sustituida
por desatados ámbitos vitales,
ausente al verde oscuro sometida,

el frágil pecho de incipiente nieve,
el pie con su pequeña flor lejana
y la sonrisa por el aire leve.


Ana Enriqueta Terán


domingo, 3 de mayo de 2020






Para Carlos Taibo la competitividad es como… se me viene ahora mismo al recuerdo aquello que te gritaba el entrenador infantil desde la banda: ¡Ese tío al suelo... ese tío al suelo, al suelo, que no pase!
No sé si os habrá pasado, a mí sí. Tienes que ser mejor que tu contrario y si ese tipo no es peor y el entrenador no confía en ti, pues ya la hemos liado. Hay que machacarlo para que no afecte al resto del equipo. Tienes que convertirte en un tipo duro, en el campo, y afable, fuera de él a guisa y deleite de los demás. 
Pues digo que NO. 
Y dije que NO.
¿Eres solidario con el resto de tú equipo? No, por una sencilla razón: debe seguir esa competencia dentro para ser competitivo fuera. Y esa competencia dentro te dará mejor o peor posición de cara a salir al campo contra un rival.
En la vida pasa igual. ¿En el trabajo? Otro tanto de lo mismo, para deleite productivo de las élites financieras y del poder. ¿La competencia es sinónimo de mayor calidad de vida comunal? Pienso que no, que la competencia es más bien un factor de enfrentamiento para mantenernos alerta contra el enemigo que tenemos al lado, incluso siendo tu amigx, y que nos olvidemos de las cosas esenciales para nosotros: el amor, la libertad, la felicidad, la fraternidad, la solidaridad, incluso la salud.  Que no seamos una mosca cojonera, vamos... y ese es muy mal camino, porque es el que llevamos hacia nuestra aniquilación.
Desde pequeños nos estigmatizan con la competitividad, la competencia para ganar, para ser lxs mejores. lxs más fuertes. Te manipulan para que te dejes influenciar, te adoctrinan para que dejes de tener criterio propio y si no, te castigan para que dejes de ser tú mismo.
Aunque eso de ser tú mismo, ya es otro tema.


CONTRA LA COMPETITIVIDAD

No deja de sorprenderme el ascendiente que la idea de competitividad sigue ejerciendo sobre muchas gentes que convencionalmente situamos en la 'izquierda'. El proyecto correspondiente acata sin rebozo toda la miseria imperante, y lo hace desde la entronización de la lógica más insolidaria -sálvese quien pueda-, la atomización, la competición más feroz, la jerarquía y, por dejarlo ahí, y a menudo, la adoración más servil de equívocas tecnologías. Mientras la 'izquierda' no consiga liberarse de mitos como los del crecimiento, la productividad y la competitividad, seguirá siendo lo que tristemente es, tantas veces, hoy.





Cuando pase la tormenta (no completo)

Cuando la tormenta pase
Y se amansen los caminos
y seamos sobrevivientes
de un naufragio colectivo.

Con el corazón lloroso
y el destino bendecido
nos sentiremos dichosos
tan sólo por estar vivos.

Y le daremos un abrazo
al primer desconocido
y alabaremos la suerte
de conservar un amigo.

Y entonces recordaremos
todo aquello que perdimos
y de una vez aprenderemos
todo lo que no aprendimos.

Ya no tendremos envidia
pues todos habrán sufrido
Ya no tendremos desidia
Seremos más compasivos.

Valdrá más lo que es de todos
Que lo jamas conseguido
Seremos más generosos
Y mucho más comprometidos

Entenderemos lo frágil
que significa estar vivos
Sudaremos empatía
por quien está y quien se ha ido.

Mario Benedetti


Lluvia

Lluvia, hoy no te siento.
Hoy no eres nada
mas que agua vertical.
Apenas si te escucho
golpear el pavimento
y llamar con tu clave
sobre mi ventanal

Lluvia, hoy no eres nada
para mi desaliento
nocturno y abismal.

Cuando era niña hallaba
en tu canción un cuento,
y ya en mi adolescencia
me diste un madrigal.
Ahora, lluvia, tengo
tanta tristeza adentro,
que no me dices nada,
sólo te oigo golpear.

Matilde Alba Swann