Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan
Hay
ojos que miran, -hay ojos que sueñan,
hay
ojos que llaman, -hay ojos que esperan,
hay
ojos que ríen -risa placentera,
hay
ojos que lloran -con llanto de pena,
unos
hacia adentro -otros hacia fuera.
Son
como las flores -que cría la tierra.
Mas
tus ojos verdes, -mi eterna Teresa,
los
que están haciendo -tu mano de hierba,
me
miran, me sueñan, -me llaman, me esperan,
me
ríen rientes -risa placentera,
me
lloran llorosos -con llanto de pena,
desde
tierra adentro, -desde tierra afuera.
En
tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
vivo
yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
en
tus ojos muero, -mi casa y vereda,
tus
ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.
Miguel
de Unamuno
Infancia
Apenas
rosa, apenas tallo leve
de
buen vivir, apenas mariposa
por
la corriente del samán umbrosa
o
por la rosa de tranquila nieve.
Jazmín
en la cintura por lo breve
y
en los ojos comarca silenciosa
y
derramado cuervo en la espaciosa
cabellera
que el hálito conmueve.
Luminosa
presencia sustituida
por
desatados ámbitos vitales,
ausente
al verde oscuro sometida,
el
frágil pecho de incipiente nieve,
el
pie con su pequeña flor lejana
y
la sonrisa por el aire leve.
Ana
Enriqueta Terán
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