miércoles, 6 de mayo de 2020

"Sin pensamiento crítico no hay libertad"

Así se expresa el psicólogo Bertrand Regader en su artículo "El síndrome del esclavo satisfecho: cuando agradecemos los latigazos"

[…] el problema principal del esclavo no son en sí mismas las distintas calamidades que tiene que soportar día tras día por su condición de esclavo (...) sino que es, más bien, la matriz de pensamiento que no le permite cuestionar su esclavitud. [...]

Precisamente ese pensamiento que no le permite cuestionar su esclavitud no es otra cosa más que

"[...] la asunción del pensamiento del poderoso, que le impide plantearse y por tanto cuestionar su estado de sumisión.[...]"

Pues bien, esos esclavos modernos somos nosotros en esta sociedad española que nos presenta con más pena que gloria. Sí, lo repito, somo esos esclavos pero en versión moderna

"En este caso, las cadenas no sujetan el cuerpo, sino la mente."

Alla por 1886 se promulgaba la abolición de la Esclavitud en España que no llegó definitivamente hasta 1890. Antes, en 1836, se había hecho una real orden que la abolía en la penísula. Es cierto que no fuimos los únicos pero sí soportamos la fama de haber iniciado este abominable comercio a gran escala por el atlántico, los que introdujimos la esclavitud africana en América y los últimos en abolirla. ¿Quién da más?

Pero ese no es el tema que nos entretiene.

"El sistema socioeconómico y cultural vigente nos impone ciertos valores y ejerce una manipulación continua sobre la forma en que pensamos, conduciendo a la aceptación de algunas prácticas que chocan de pleno con el derecho básico de pensar de forma crítica y autónoma."

Ahí tenemos la guinda del pastel. Es este SISTEMA en el que vivimos el que nos manipula hasta anularnos como seres humanos comunales libres. Lo malo es que sucumbimos a sus volátiles encantos.

"lo peor que le puede pasar a un esclavo es sentirse satisfecho y hasta agradecido de la vida que le ha tocado vivir y del trato que recibe."

El efecto es el que tenemos a la vista: somos capaces de llegar a la violecia por defender nuestra zona de confot, la que nos deja tener el sistema si nos portamos muy bien. Y ese escaparete son los espacios divulgativos que, disfrazados de tertulia de sesudos intercambios de opiniones difunden, por un lado miedo y por el otro la responsabilidad de cagarla si no haces lo que se te dice.

Una cuestión importante es que nosotros mismos, de motu propio con la comunidad no hemos acordado nada. Todo se nos da hecho para que no pensemos más que en consumir, para que no demos problemas y los que nos manipulan puedan vivir cómodamente adueñándose de la mayor cantidad del bien tangible que es el dinero.

"El esclavismo moderno consiste en que atendemos sin reflexión"

"Tal como escribió Álvaro Saval en su artículo “¿Juventud depresiva o juventud anestesiada?”, la manipulación de nuestros pensamientos va conformando una cultura fértil para el poder: nos amarra a prejuicios, consignas y estereotipos"

Así va amarrándonos en corto limitando nuestro radio de acción hasta, como he dicho antes, anularnos como seres humanos comunales. Solo voy a referir, para dejaros ya, el último párrafo del artículo de Regader que me parece extremadamente ilustrativo y claro:

"Sin cultura crítica, los individuos se muestran incapaces de pensar la realidad por sí mismos. En este sentido, la existencia deja de ser un viaje en busca del bien, la verdad y la felicidad, para convertirse en una sinrazón de espejismos y estereotipos cuya apariencia se revista del bienestar que nos brinda un pensamiento impuesto y asimilado: todo por no tener la valentía de superar a tiempo las cadenas del esclavo."

Y por si queréis leer el artículo completo:
Fuente: https://psicologiaymente.com/social/sindrome-del-esclavo-satisfecho?fbclid=IwAR00pkUwydLynp6DQHc7uDQ7kDkl0neLhAP98hyEUSm
Ynyxv5nUw07B0n1M

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