viernes, 1 de mayo de 2020




1º de mayo de 2020.

No hay gente en la calle. De hecho no hay manifestaciones este 1º de mayo de 2020.
Que virus microscópico no animal capaz de matarnos (por deserción humana), y nuestro miedo, han sido los protagonistas de este hecho histórico: no permitirnos salir a pasear las calles nuevamente con una nueva y desnaturalizada, desde hace años, manifestación obrera.
La desmovilización OBRERA… Un hecho.
Bueno, todo sea dicho, la mayoría de lxs trabajadorxs hace ya mucho tiempo que no se sienten clase obrera y menos, obreros. Nos hemos dado el placer de hacer caso a esos parásitos que se autodenominan “políticos” y hemos pasado a sentirnos clase media.
¿Qué a sido de la clase media? Pues se ha tenido que adaptar a compartir su nicho social con unos intrusos que pululan a su alrededor y que se creen merecedores de un galón de clase, o merecedores de una subida salarial de status. Craso error abandonar tus raíces para ser el harapiento bufón que va rebañando las migas de las mesas de otros.
Volviendo al camino.
Los mártires de Chicago no murieron por reconocerse y regodearse en una fama que no buscaron bajo ningún concepto. Fueron a por ellos y los asesinaron en un crimen de Estado porque eran anarquistas, esa era su ideología, pero eran humanos proletarios en unos tiempos donde el arrojo, la solidaridad, el apoyo mutuo, la horizontalidad, la “democracia directa” y la fraternidad, discutían con el poder cara a cara. Y éste no podía permitir que unos simples “productores, pudieran hacerles sombra. Hubo juicio mediático a la carta casi sumarísimo lleno de mentiras, de amaños, sin garantías, ni salida, porque el Estado todopoderoso así lo diseño, a sí lo dictó… Al menos aquel proletariado se echó a la calle y discutió de tú a tú con el poder. ¿Y hoy? ¿Luchamos?
Costará tiempo que las calles se vuelvan a ver iluminadas de pancartas y banderas y consignas. Eso será parte del MIEDO que nos han metido con un confinamiento forzoso por nuestra seguridad que, nos dicen, atenuará la pandemia y atenuará nuestras ansias de libertad (eso no lo dicen). Y a nuestra responsabilidad confían la culpa que atesoramos por darles rienda suelta para hacer lo que les da la gana.
Y acto seguido, hemos de llenar las calles nuevamente para que la esencia del 1º de mayo, este 2020 interrumpido, sea haga todos los días una lucha que nos devuelva la dignidad de CLASE. Porque el ser HUMANO es digno. Y la libertad no se negocia.
Hemos de vivir el presente mirando el horizonte y sin olvidar lo pasado. Hemos de ver el presente con los ojos de las generaciones que llegan. Hemos de levantar nuestra dignidad al sol del horizonte para sentirnos vivos y dotarnos de vida, de empatía, de resilencia, de decrecimiento y dejarle a esas generacines que empujan un futuro mas… digno.
Volver, como nos diecen, a esa pasada ¿estabilidad? de hace 4 meses es apostar por seguir siendo esclavos del un presente sin futuro.
Arriba esos corazones, esos puños, esas voces, esas cabezas, esos cuerpos erguidos de esperanza por una vida nueva y diferente. A los libertarios no nos dan miedo los escombros, porque de ellos siempre se ha levantado el hombre.
Cambiemos el discurso derrotista por palabras nuevas…
¡¡¡ Abajo el CAPIAL y viva la ANARQUÍA !!!

Os dejo algunas de últimas palabras de cinco de los anarquistas Mártires de Chicago:

Michael Schwab

Hablaré poco, y seguramente no despegaría los labios si mi silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a la comedia que se acaba de desarrollar. Lo que aquí se ha procesado es la anarquía, y la anarquía es una doctrina hostil opuesta a la fuerza bruta, al sistema de producción criminal y a la distribución injusta de la riqueza. Ustedes y sólo ustedes son los agitadores y los conspiradores.

Adolf Fischer

Solamente tengo que protestar contra la pena de muerte que me imponen porque no he cometido crimen alguno… pero si he de ser ahorcado por profesar mis ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo inconveniente. Lo digo bien alto: dispongan de mi vida.

Albert Parsons

El principio fundamental de la anarquía es la abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme.

Hessois Auguste Spies

Honorable juez, mi defensa es su propia acusación, mis pretendidos crímenes son su historia. […] Puede sentenciarme, pero al menos que se sepa que en el estado de Illinois ocho hombres fueron sentenciados por no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia.

Louis Lingg

No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!

Y también os dejo aquí el enlace de dos artículos sobre esos Mártires de Chicago. 

Un fraternal abrazo libertario.

http://www.gamba.cl/2017/05/el-origen-anarquista-del-1-de-mayo-dia-internacional-de-los-trabajadores/

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