Siempre
que los humanos tenemos un problema, buscamos culpables externos a
nosotros y en realidad, ahi, es cuando deberíamos mirarnos el
hombligo antes que nada. No hay culpables subsidiarios en el caso que
nos ocupa. Nosotros mismos somos la causa y el problema. El
Coronavirus es el encargado protagonista de la historia que hemos
escrito y dirigido, y protagonizado...
"Las primeras reacciones ante una pandemia como la del coronavirus tratan de buscar culpables. El pangolín o el murciélago podrían estar detrás de la propagación del virus. Sin embargo, los expertos señalan al ser humano que, a través de la deforestación, la tala y el comercio con animales exóticos, se expone a estas enfermedades."
Sí
hay que considerar que, a día de hoy 12/05/2020, aún no se sabe si
este virus ha sido diseñado, modificado, manipulado, o ha saltado
voluntariamente al ser humano mutando o adaptándose al medio solo
para dañar.
"Se
puede encontrar, incluso, personas que defienden de manera férrea
que esta crisis viral responde a intereses ocultos, lo cual ha sido
desmentido por la ciencia en un estudio reciente que niega que
COVID-19 pueda haber nacido en un laboratorio."
¿Es
un aviso de la naturaleza, de la madre tierra, para que paremos una
agresión que aumentamos día a día?
"Más
allá de conjeturas, esta pandemia global pone sobre la mesa una
evidencia relativa a la repentina aparición de virus desconocidos en
las sociedades: el ser humano y sus acciones sobre el medio ambiente
favorecen que este tipo de organismos, ocultos en la naturaleza,
entren en contacto con las sociedades."
Lo
único claro en esta película es que la muerte es el FIN. Y vuelvo a
repetir que "SOMOS LOS CULPABLES" de lo que nos pase
"La
reducción de la Tierra aun producto es, sin lugar a dudas, un
condicionante a tener en cuenta a la hora entender la razón por la
que este tipo de enfermedades"
Y
abunda en más detalles
"lo
que revela hasta qué punto revertir espacios naturales al antojo de
la economía
–sea deforestación o sea tráfico de especies
exóticas– puede aumentar los riesgos de una pandemia como la
actual."
Lo
que hasta ahora nos viene diciendo Alejandro Tena en su artículo de
18/03/2020 para el diário Público, "La destrucción de los
ecosistemas, el primer fracaso hacia las pandemias", no es otra
cosa más allá
de lo que el propio Valladares advierte:
"Uno
de los mensajes más importante durante esta crisis es que la
biodiversidad nos protege. Es algo que debe de quedar claro. Estamos
gastándonos una ingente cantidad de dinero en contener un fracaso,
que es lo que es el coronavirus, porque el éxito no es vencer la
pandemia, sino que no se produzca y para ello es necesario recuperar
los ecosistemas y mantenerlos intactos"
Y
López de Uralde zanja de forma clara:
"Tendemos
a buscar un origen y siempre recurrimos al animal, cuando el culpable
real es el ser humano, que de manera directa o indirecta ha sacado a
las especies de sus ecosistemas"
Si
cambiamos de mentalidad social y económica, dando el valor que tiene
a la naturaleza como valedora del equilibrio de las vidas que
interactúan en ella podremos tomar conciencia del valor que tiene
nuestra propia vida para la tierra.
Ahora
bien, si seguimos con el actual ritmo de destrucción, más pronto
que tarde provocaremos
no más pandemias, si no nuestro propio suicidio. Es un hecho
incontestable. Los científicos, expertos y
ecologistas
nos lo vienen advirtiendo desde hace ya mucho tiempo y nosotros, erre
que erre, con el mismo sistema exterminador.
A
ver si al menos, hemos aprendido algo. Conciencia...
Salud.

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