martes, 12 de mayo de 2020

Siempre que los humanos tenemos un problema, buscamos culpables externos a nosotros y en realidad, ahi, es cuando deberíamos mirarnos el hombligo antes que nada. No hay culpables subsidiarios en el caso que nos ocupa. Nosotros mismos somos la causa y el problema. El Coronavirus es el encargado protagonista de la historia que hemos escrito y dirigido, y protagonizado...

"Las primeras reacciones ante una pandemia como la del coronavirus tratan de buscar culpables. El pangolín o el murciélago podrían estar detrás de la propagación del virus. Sin embargo, los expertos señalan al ser humano que, a través de la deforestación, la tala y el comercio con animales exóticos, se expone a estas enfermedades."


Sí hay que considerar que, a día de hoy 12/05/2020, aún no se sabe si este virus ha sido diseñado, modificado, manipulado, o ha saltado voluntariamente al ser humano mutando o adaptándose al medio solo para dañar.

"Se puede encontrar, incluso, personas que defienden de manera férrea que esta crisis viral responde a intereses ocultos, lo cual ha sido desmentido por la ciencia en un estudio reciente que niega que COVID-19 pueda haber nacido en un laboratorio."

¿Es un aviso de la naturaleza, de la madre tierra, para que paremos una agresión que aumentamos día a día?

"Más allá de conjeturas, esta pandemia global pone sobre la mesa una evidencia relativa a la repentina aparición de virus desconocidos en las sociedades: el ser humano y sus acciones sobre el medio ambiente favorecen que este tipo de organismos, ocultos en la naturaleza, entren en contacto con las sociedades."

Lo único claro en esta película es que la muerte es el FIN. Y vuelvo a repetir que "SOMOS LOS CULPABLES" de lo que nos pase

"La reducción de la Tierra aun producto es, sin lugar a dudas, un condicionante a tener en cuenta a la hora entender la razón por la que este tipo de enfermedades"

Y abunda en más detalles

"lo que revela hasta qué punto revertir espacios naturales al antojo de la economía –sea deforestación o sea tráfico de especies exóticas– puede aumentar los riesgos de una pandemia como la actual."

Lo que hasta ahora nos viene diciendo Alejandro Tena en su artículo de 18/03/2020 para el diário Público, "La destrucción de los ecosistemas, el primer fracaso hacia las pandemias", no es otra cosa más allá de lo que el propio Valladares advierte:

"Uno de los mensajes más importante durante esta crisis es que la biodiversidad nos protege. Es algo que debe de quedar claro. Estamos gastándonos una ingente cantidad de dinero en contener un fracaso, que es lo que es el coronavirus, porque el éxito no es vencer la pandemia, sino que no se produzca y para ello es necesario recuperar los ecosistemas y mantenerlos intactos"

Y López de Uralde zanja de forma clara:

"Tendemos a buscar un origen y siempre recurrimos al animal, cuando el culpable real es el ser humano, que de manera directa o indirecta ha sacado a las especies de sus ecosistemas"

Si cambiamos de mentalidad social y económica, dando el valor que tiene a la naturaleza como valedora del equilibrio de las vidas que interactúan en ella podremos tomar conciencia del valor que tiene nuestra propia vida para la tierra.

Ahora bien, si seguimos con el actual ritmo de destrucción, más pronto que tarde provocaremos no más pandemias, si no nuestro propio suicidio. Es un hecho incontestable. Los científicos, expertos y ecologistas nos lo vienen advirtiendo desde hace ya mucho tiempo y nosotros, erre que erre, con el mismo sistema exterminador.

A ver si al menos, hemos aprendido algo. Conciencia...

Salud.

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