Vida
Entre
mis manos cogí
un
puñadito de tierra.
Soplaba
el viento terrero.
La
tierra volvió a la tierra.
Entre
tus manos me tienes,
tierra
soy.
El
viento orea
tus
dedos, largos de siglos.
Y
el puñadito de arena
-grano
a grano, grano a grano-
el
gran viento se lo lleva
Dámaso Alonso
Jardín
I
Sos
clara,
Oh, rosa
tallada en piedra,
dura
como el descenso del granizo.
Podría
raspar el color
de
los pétalos
como
tinta volcada sobre una roca.
Si
pudiera descifrarte
podría
descifrar a un árbol.
Si
pudiera hurgarte
podría
descifrar a un árbol—
podría
descifrarte.
II
Oh,
viento, desgarrá el calor,
abrí
el calor
hacelo
jirones.
Los
frutos no caen
en
este aire espeso—
los
frutos no caen en el calor
que
golpea y aplasta
las
puntas de las peras
y
hace redondas las uvas.
Cortá
el calor—
abrite
paso a través de él,
y
que corra a cada lado
de
tu camino.
Hilda Doolittle

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